La aplicación de RFID en la gestión de estacionamientos
La aplicación de RFID en la gestión de estacionamientos implica principalmente la comunicación sin contacto entre etiquetas electrónicas y lectores para lograr la identificación automática de vehículos, el control de entrada/salida y la gestión de la facturación, mejorando significativamente la eficiencia y la seguridad.
Composición y flujo de trabajo del sistema
El sistema consta principalmente de una etiqueta electrónica (que almacena la identificación única del vehículo), un lector (para leer la información de la etiqueta), un controlador (para procesar datos) y una barrera. Al entrar un vehículo, el lector identifica automáticamente la etiqueta a una gran distancia (hasta 80 metros). Tras verificar la información, el sistema permite el paso y comienza la facturación, sin necesidad de detenerse ni intervenir manualmente durante todo el proceso.
Puntos fuertes
Paso eficiente: admite el reconocimiento de múltiples carriles a velocidades de hasta 200 km/h, lo que permite una experiencia de paso de puerta de "segundo nivel".
Gestión de Precisión: Visualización en tiempo real de la ocupación de las plazas de aparcamiento mediante indicadores luminosos y pantallas, permitiendo aparcar de forma rápida y sencilla.
Seguro y confiable: la información de la etiqueta electrónica está encriptada con fuertes capacidades anti-falsificación, previniendo eficazmente los vehículos falsificados y no autorizados.
Adaptabilidad ambiental: mantiene un rendimiento estable y tasas de reconocimiento sin verse afectadas incluso en condiciones climáticas adversas, como lluvia y niebla.
Escenarios de aplicación
Se utiliza ampliamente en comunidades residenciales, estacionamientos comerciales, estaciones y otras ubicaciones, respaldando el tráfico de alta velocidad para vehículos de varios carriles y se puede extender a áreas como ETC de carreteras y gestión de despacho de autobuses.